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martes, 23 de enero de 2018

RESEÑA Marcado por la Venganza




Autora: Romina Naranjo

Editorial: Romantic Ediciones, 2016

Ebook, 290 págs.

Autococlusivo

Género: Romántica, Histórica


Sebastian Ross, el hijo bastardo del marqués de Worrington, creció albergando la esperanza de vivir algún día junto a su familia en la gran casa de la campiña, ocupando el lugar que merecían. Cuando su madre muere inesperadamente, ese sueño se desvanece. Años más tarde y después de innumerables humillaciones, el destino quiere que Sebastian aparezca como el único heredero del marquesado.

Armado del título que por derecho le corresponde, Sebastian decide aprovechar sus nuevas circunstancias para tomar venganza contra todos aquellos que hicieron de su existencia un infierno.

No cuenta con que Elizabeth Berkly, la joven que se ganó su cariño años atrás, volverá a entrar en su vida, haciendo tambalear sus infames propósitos.

¿Podrá florecer un amor entre las mentiras y el desprecio? ¿Será más fuerte la marca de la venganza que pesa en Sebastian, que su deseo de redención?


Comienzo aclarando que comencé esta novela con muchas ganas de romance histórico porque otra de mis lecturas anteriores me había dejado con un síndrome de abstinencia bastante severo de este género así que mi siguiente elección tenía que ser una historia muy potente, intensa y que me llenara ese vacío que me dejó esa otra novela. Para empezar decidí ir un poco sobre terrero conocido y elegí a Romina Naranjo como autora (que tiene varias historias románticas de época) pese a que mi anterior incursión en su trabajo fue algo completamente distinto: Un Matrimonio de Anuncio (que podéis ver reseñada aquí). Por azar vi varias promos de sus novelas en Twitter y me decidí por esta, pese a que la portada no es que diga mucho mientras que el título casi lo dice todo. Porque sí, esta es una historia protagonizada por un hombre que busca venganza y yo tenía mucha curiosidad por qué, cómo y contra quién. Así que no me lo pensé más y acerté.

La trama se centra en la infancia, juventud y vida adulta de Sebastian Ross, el protagonista absoluto de esta historia. Es poco lo que pueda decir de él porque este personaje tiene tantas luces y sombras, tantos pliegues, que es necesario conocerlo para poder llegar comprenderlo. Es verdad que de entrada se puede pensar que sigue el modelo de hombre atormentado por su pasado de tantísimas otras novelas de corte romántico. Leyendo sólo la sinopsis se puede pensar eso y es verdad, pero hasta cierto punto. Lo que lo hace especialmente atractivo es que, a diferencia de otros personajes que siguen el mismo patrón, con Sebastian vamos viviendo ese pasado cronológicamente desde que empieza la novela, porque como ya he dicho, comienza con un Sebastian de niño. Así podemos conocerlo desde el principio, sufriendo y padeciendo muchísimas vejaciones en su tierna infancia y más adelante en su adolescencia: muertes y desgracias, rechazos, palizas, humillaciones… En definitiva, un continuo maltrato infantil por parte de su entorno, por el mero hecho de haber nacido bastardo en una familia de la aristocracia inglesa de mediados del siglo XIX.

Esta difícil situación, junto con la mala fortuna que parece perseguirle y los desprecios continuos de una parte de la familia Colum, van forjando poco a poco un carácter que tan bien queda cimentado por la destreza de la autora, de forma que paulatinamente el joven Sebastian deja pronto de ser un chico alegre, ingenuo y encantador, por su propia supervivencia en un mundo que le dice que ni siquiera debería haber nacido. Por eso mismo, se hace bastante fácil que podamos empatizar muy bien con el Sebastian adulto, porque personalmente no me suele gustar el tópico de hombre con carácter agrio que se comporta mal con todos porque sí, y ya si eso nos contarán qué traumas infantiles tiene para que sea inaguantable en el presente. Este no es el caso para nada porque además las verdaderas emociones de Sebastian las conocemos directamente desde su punto de vista, sus inseguridades, sus intenciones, sin que tengamos que ver sólo la perspectiva de la chica de turno que no entiende por qué él la trata como la trata, como suele pasar en otras historias que pueden ser similares. En otras palabras, para mí ha pasado a ser un personaje muy especial por toda su historia personal, su profunda psicología y la personalidad tan compleja que ha creado la autora.

En cuanto a Elizabeth, la chica de la historia, no tengo ninguna queja en concreto, pero simplemente creo que Sebastian es el protagonista que absorbe toda nuestra atención y eclipsa por completo a la pobre. Sin embargo, a su favor tengo que decir que aunque la chica empieza muy tibia, luego ella sola se va calentando cuando Sebastian regresa a su vida de la manera más insospechada y reaviva las cenizas de su relación. Como buena señorita casadera de familia respetable, Elizabeth Berkly se muestra recatada, encantadora y con una actitud muy pasiva respecto a su compromiso, que no para de posponerse. Está destinada a convertirse en la próxima marquesa, gracias también a los esfuerzos de la actual, Philippa Colum, que la adiestra a su manera para que el linaje de los Colum se perpetúe cuando se case con su hijo Adam. Pero Elizabeth espera sin prisa hasta que su deber de contraer matrimonio con el marqués de Worrington (sea quien sea el hombre que ostente este título) se haga realidad. Es la típica dama de la aristocracia inglesa que debido a su juventud y a los prejuicios de la época, resulta ser fácilmente manipulable por las malas influencias y eso combinado con las argucias de algunos personajes verdaderamente despreciables, le juegan una mala pasada con respecto a Sebastian y su condición de bastardo.

Sin embargo, para mi asombro Elizabeth resulta ser un personaje que termina sorprendiendo porque es más apasionada y con una personalidad más fuerte de lo que en un principio aparenta, cosa que ha hecho que haya disfrutado mucho más de la historia de amor que si sólo me convenciera el protagonista masculino. Así que en ese sentido, más puntos a favor. Por ello, como digo, el romance ha sido intenso porque ambos personajes se compatibilizan muy bien y el hecho de que la autora narre en tercera persona pero a través de los pensamientos y sentimientos de los dos, hace que podamos ver la misma escena desde todos los puntos de vista implicados y vivirla por partida doble. Además, como se ve en la sinopsis, la relación se fragua desde la juventud y va creciendo poco a poco hasta que, por azares del destino e injusticias de personajes muy odiosos, la vida los separa y los vuelve a unir cuando se han convertido en personas muy diferentes de los jóvenes que eran años atrás. Así que además tenemos la suerte de ver cómo se conocen, como empiezan a surgir los sentimientos y cómo evolucionan sus personalidades cuando esos sentimientos se intensifican pero hay demasiado rencor, justificado o no, entre ambos. Esa evolución me ha mantenido en vilo desde que empieza la relación, que por otra parte, avanza a paso lento y sólo podemos ir intuyendo las emociones de Sebastian y Elizabeth, porque la autora tiene la sutileza de dejar que seamos los lectores los que suframos viendo cómo están hechos el uno para la otra pero sin que los personajes lo sepan.


El conjunto de personajes que rodean a estos dos tampoco tiene ningún desperdicio y hay varios que destacan por sus marcadas personalidades o sus historias personales. En esta historia la “villana” es una mujer odiosa que no está dispuesta a dejar el marquesado en manos de un bastardo que representa la infidelidad de su marido. En este sentido, lady Philippa está pensada para que la odiemos y la autora lo consigue a la perfección, porque menuda mala pécora ha creado. En el otro lado de la balanza tenemos a Barton, el leal mayordomo personal de Sebastian,  que ha conseguido inspirarme un cariño que sólo consiguen personajes que sufren (como diría Victoria Álvarez) el “síndrome Alonso de Entrerríos”, con un carácter súper estirado, con modales refinados y chapado a la antigua, y que sin embargo, nos inspira un profunda ternura. Además, cada escena que tenía con Sebastian me recordaba tantísimo al mayordomo Alfred cantándole sutilmente las cuarenta a Bruce Wayne/Batman en sus momentos más oscuros, que estaba destinado a encantarme, porque es el único que conoce todos los matices grises de su señor.

Respecto a la prosa de la autora, como decía antes, no era mi primera vez con ella y aún así ha logrado sorprenderme. También es cierto que mi primera experiencia no tenía nada que ver en temática ni estilo (era una novela chick-lit, comedia romántica actual) pero Romina Naranjo ha terminado de enamorarme con este estilo más sobrio y más elegante del género histórico. La época que refleja con sus descripciones y con los modales plasmados en las escenas consiguen una ambientación muy lograda para transportarnos a la regencia y el estilo victoriano. Con un ritmo pausado, la autora deja que saboreemos cada capítulo, sin prisas, contándonos una historia muy emocionante que abarca varios años de la vida del protagonista.


En pocas palabras, he descubierto un romance intenso, una historia de amor preciosa con muchísimos sentimientos en cada página que despiertan la empatía del lector hacia las emociones de los personajes. Marcado por la venganza me ha tenido enganchada desde el principio por el magnetismo que desprende su protagonista, pero además la he disfrutado doblemente porque ha supuesto para mí la confirmación de que Romina Naranjo es una escritora cuyo estilo me gusta mucho y que incluso cambiando de género, me convence. Voy a estar muy pendiente de su próxima publicación que también será romántica histórica, pero aún así, de momento tengo donde elegir porque se la ve cómoda con esta temática y ya son varias a sus espaldas. Si sois fans de los romances históricos, seguro que podréis disfrutarla tanto como yo porque a partir de ahora, esta novela es recomendación segura por mi parte.

*Para último, muchísimas gracias a Romantic Ediciones por haberme cedido un ejemplar de cortesía.

Otras novelas de la autora reseñadas en el blog
http://enmitiempolibro.blogspot.com.es/2017/08/resena-un-matrimonio-de-anuncio.html


¿Conocíais a esta autora?

¿Os gustan las novelas de romance histórico?

viernes, 19 de enero de 2018

INICIATIVA #UnAñoConJane



¡Muy buenas! Hoy vengo con algo diferente pero que seguro que os gustará muchísimo. En este caso os presento la iniciativa #UnAñoConJane, en la que participaré como lectora pero en la que mi querida Sofía Aguerre aparece como organizadora entre otras bloggers de Uruguay. Ojo, la lectura está abierta para todo el mundo a pesar de que sean ellas quienes hayan tenido esta maravillosa idea de unirnos para leer a una autora como Jane Austen. Aunque la iniciativa ya se haya puesto en marcha nada más empezar el año, estáis más que a tiempo de uniros porque aunque haya unos plazos generales por llevar un orden, cualquiera puede unirse en el momento en que quiera.
Os explico un poco por encima pero por si acaso os dejo enlazada aquí la entrada original de Sofía en su blog, por si quedan dudas. En general se trata de una macro lectura conjunta a lo largo de todo el año y a nivel internacional de las novelas más conocidas de Jane Austen, en concreto estas:

Cualquier edición es válida, y como habéis visto, las hay preciosas, más clásicas y más modernas. El tiempo de lectura de cada novela será de dos meses, tiempo más que suficiente para que cada un@ se pueda unir cuando quiera y a la novela que quiera, o la quiera releer o sólo leer las partes que quiera, porque lo importante aquí es comentar por las redes sociales con el hashtag #UnAñoConJane. Por cierto, en todas las redes sociales las chicas organizadoras han creado cuentas, para que no tengáis pérdida, con el mismo nombre: @Docemesescon (Facebook, Twitter e Instagram). Para que veáis lo abierta que es la lectura conjunta, también se admiten comentarios de adaptaciones (películas, series o miniseries) porque se trata de difundir y de disfrutar tod@s juntos, siempre sin olvidar el hashtag, claro. Por supuesto, las reseñas serán opcionales y no es necesario para nada tener blogs para participar.
Empezando con “Sentido y Sensibilidad” (o “Sensatez y Sentimientos”, dependiendo de la traducción), cuya lectura ya se encuentra en marcha, el orden de lectura y comentarios será el siguiente:
Por si no os he terminado de convencer, durante el bimestre correspondiente a la lectura, se estará sorteando un ejemplar del libro que toque, aunque en el caso de las organizadoras sólo podrá ser a nivel nacional (Uruguay). Para no desilusionaros, las propias organizadoras han ideado un sistema de “embajador@s” para que se puedan organizar sorteos a nivel a nacional en otros países (en el caso de Tiempo Libro, en España), de forma que cualquier blogger, booktuber o bookstagrammer podrá colaborar si lo desea. Lo más importante será estar atent@s a esos sorteos, pero en cualquier caso, la obra de Jane Austen está tan extendida que seguro que no tendréis problemas en encontrarlos en cualquier biblioteca si es que no los tenéis ya en casa.

¿Os queda alguna novela de Jane Austen por leer?
¿Os gustaría uniros a #UnAñoConJane?

martes, 16 de enero de 2018

RESEÑA Una Bala para el Recuerdo


Autora: Maite Carranza
Editorial: Loqueleo (Grupo Santillana), 2017
Rústica con solapas, 192 págs.
Autoconclusivo
Género: Juvenil, Aventura, Realista, Histórica
1938. Barruelo. Miguel, de trece años, cree que su padre, un minero republicano, ha muerto en el frente. Inesperadamente, llega la noticia de que se encuentra en un campo de prisioneros, cerca de Oviedo. Su madre le suplica que lo traiga a casa y el chico, acompañado por su inseparable perra Greta, parte en su busca. Miguel recorrerá cientos de kilómetros, atravesará montañas con lobos y desertores, robará comida, huirá de la Guardia Civil, se enamorará, conocerá a personas que lo perdieron todo, se hará un hombre y verá con sus propios ojos lo que es una guerra.
Hace años que conozco a Maite Carranza porque es una de las escritoras españolas de más renombre entre el género juvenil y en mi adolescencia leí varias de sus novelas. Confieso que la he vuelto a redescubrir hace muy poquito pero me alegro muchísimo de que Loqueleo siga editando autor@s naciones como ella. En esta ocasión, la autora nos trae una historia de aventuras de ambientación bélica a través de los ojos de un niño en plena Guerra Civil española. Reconozco que es una época que no me atrae especialmente y de la que me falta muchísimo contexto por pura falta de interés, pero es una gozada cómo Maite Carranza consigue meternos de lleno incluso aunque no sepamos absolutamente nada sobre este conflicto histórico porque la novela está dirigida a los jóvenes, sí, pero también a cualquiera que quiera acompañar al protagonista en este peligroso viaje de supervivencia.
Miguelín es un chaval que pierde a su padre durante el cruce de prisioneros entre ambos bandos de la Guerra Civil que estalla en 1936. Toda la familia lo da por muerto porque ha pasado el tiempo suficiente como para haber perdido la esperanza. Es el mayor de seis hermanos y tras haber dejado la escuela a los once, ahora con trece años, la responsabilidad de sacar adelante a su familia recae sobre él, porque su madre se halla sumida en una profunda tristeza. Sin embargo, cuando un conocido del pueblo llega de repente con la noticia de que su padre se encuentra vivo en un campo de prisioneros, su madre decide que tiene que ser él, como el hombrecito de la casa que es, el que vaya a buscar a su padre cruzando varias provincias españolas a pie, atravesando montes para evitar los puestos de la Guardia Civil, y sólo con un hatillo a la espalda y la única compañía de su perrita Greta. Como en toda buena novela de aventuras, en este duro camino va conociendo a numerosos compañeros de viaje que lo ayudan o de los que aprende lecciones de vida. De golpe, Miguelín tiene que crecer y convertirse antes de tiempo en simplemente Miguel por culpa de la maldita guerra, que como bien dice la propia autora, ningún niño debería vivir nunca ninguna.
A pesar de ser una novela bastante juvenil y de que la narración esté en manos de un chaval de 13 años, el drama que cuenta es muy intenso a nivel emotivo y la autora nos muestra con magistral simpleza los horrores del conflicto bélico, aunque la historia no es técnicamente bélica. Tiene escenas bastante crudas porque gran parte de la trama transcurre en un campo de prisioneros en los que el bando nacional hacía lo inimaginable con los republicanos recluidos, pero como nunca perdemos el punto de vista de Miguel, su visión infantil hace que se suavicen bastante todas esas situaciones gracias a su esperanza inquebrantable. Quizás es una de las cosas que más me gustan de este tipo de novelas (que me recuerda, por ejemplo, a El niño con el pijama de rayas o La ladrona de libros), porque a pesar del durísimo trasfondo que tienen, en este caso un conflicto civil que enfrentó a amigos, familias y conciudadanos, los niños remarcan ese sinsentido que supone una guerra y ayuda muchísimo al lector a conectar con todas sus “desventuras”.
A lo largo de toda la novela hay muchos personajes que se van cruzando con el protagonista y todos aportan más profundidad a la historia y al personaje principal. Algunos personajes son clave, como por ejemplo, su padre: un hombre joven que no llega a los 40 pero que ya ha vivido tanto como un anciano. También su visión de la guerra contrasta con lo que ha tenido que ver y asimilar para poder sobrevivir y aún así, sigue siendo optimista y acepta lo que le ocurre (un poco como la película La vida es bella y con ese mismo tono). Como decía antes, la sensación al termina la novela es muy agradable en su conjunto porque se lee muy rápido pero se asimila lento y son muchas cosas las que se absorben mientras se va leyendo. Aunque reconozco que el final me ha dejado un pelín tocada porque las emociones están a flor de piel cuando se precipitan los acontecimientos que cierran la historia y alguna lagrimilla se escapa.
Sin embargo, aclaro que no es una novela ni triste ni angustiosa ni de llorera (obviando lo que os he comentado de ese emotivo final), más bien al contrario. Cual Lazarillo de Tormes, Miguel recorre todo un camino personal y a través de montañas y montes repleto de obstáculos que va salvando con su ingenio, su perseverancia y en muchos casos, su simpatía. Dado que es lo que le ha tocado vivir, no dramatiza demasiado con lo que le ocurre a él ni a sus compañeros de viaje y no se cuestiona mucho las injusticias con las que convive desde que comenzó la guerra. Así que no penséis que desde que empieza la novela vaís a estar llorando por el pobrecito Miguel, su perrita Greta y lo mal que lo están pasando. La verdad es que se centra bastante más en temas como la lealtad, la amistad o el valor de los principios de cada uno. La familia y el amor también tienen su importancia aunque más allá de la relación entre padre e hijo que se nos graba en el corazoncito, quedan un poco más en segundo lugar.
Respecto a la prosa de Maite Carranza es poco lo que pueda decir: sencilla pero efectiva, simple pero contundente, envolvente pero sin pecar de detallismo. Esta autora tiene una destreza que es admirable, tanto para cambiar de un género a otro con la misma calidad como para escribir novelas tan sencillas pero con un fondo tan profundo. Incluso a pesar de que la novela no llega a las 200 páginas, de alguna manera condensa una historia tan completa con aventura, desdicha, amistad, incluso dejando momentos para el amor (y el desamor) juvenil. Es una novela que es mejor ir descubriendo poco a poco sin saber mucho más que el argumento al empezar porque la sorpresa que os llevaréis será maravillosa cuando os sumerjáis en esta historia que crea la autora. Aunque en este caso, como ella misma reconoce, en realidad la idea de esta novela surgió gracias a una historia contada de boca a boca acerca de un chico que cruzó kilómetros y kilómetros para recuperar a su padre de manos de sus enemigos, pero poco importa si fueron o no hechos reales, porque Miguel representa a muchísimos niños en cualquier guerra, pasada o presente.
Resumiendo, Maite Carranza lo ha vuelto a hacer. Es una obra cortita y que va al grano desde el principio pero que marca un camino de superación y supervivencia durante la cruda guerra que le toca vivir a su joven protagonista. Más allá de la admiración que siento por la autora, esta novela nos recuerda muchas cosas de nuestro pasado más reciente durante el último siglo y lo fácil que es odiar a nuestros semejantes por algo tan simple como una ideología distinta. Es una novela juvenil, está claro, pero no tengo duda de que cualquier lector puede disfrutar de una novela así porque una historia como esta no entiende de edades. Una clara recomendación por mi parte, como todo lo que he leído hasta ahora de Maite Carranza.
*Termino dando, una vez más, las gracias a Loqueleo (Grupo Santillana) por el envío de un ejemplar y todos los detalles que contenía.
Otras novelas de la autora reseñadas en el blog
https://enmitiempolibro.blogspot.com.es/2017/07/resena-calla-candida-calla.html

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