martes, 25 de julio de 2017

RESEÑA Rebeldes


Autora: Susan E. Hinton

Título original: The Outsiders

Traductor: Miguel Martínez-Lage

Editorial: Loqueleo (Grupo Santillana), 2016 (Original: 1967)

Rústica con solapas, 224 págs.

Autoconclusivo

Género: Juvenil, Drama


Nadie dijo que la vida fuera fácil. Pero Ponyboy está bastante seguro de que tiene las cosas controladas. Sabe que puede contar con sus  hermanos y con sus amigos, amigos de verdad, que harían cualquier cosa por él. Y en lo que respecta a los socs (una violenta banda de pijos rival de los greasers, como lo son él mismo y sus amigos), siempre están dispuestos a armar broncas. Pero una noche alguien lleva todo esto demasiado lejos y el mundo de Ponyboy da un vuelco inesperado…

Esta obra, escrita por Hinton cuando solo contaba con dieciséis años, va más allá de los típicos enfrentamientos entre pandillas, para hablar sobre la amistad, las adversidades y la importancia de convivir con las circunstancias personales. Una obra clásica de la literatura juvenil norteamericana.


Es muy probable que much@s conozcáis esta novela o incluso que la hayáis leído (a lo mejor varias veces) porque aquí donde la veis con esta portada tan dinámica acaba de cumplir 50 añazos y es considerada una de las mejores novelas juveniles de todos los tiempos. Los halagos son más que merecidos porque sin dejar de ser juvenil, se podría considerar en esencia una crítica social al mundo adulto y la sociedad en general. Y lo que es más admirable, que pese a estar escrita y ambientada hace 5 décadas, la actualidad de todo lo que cuenta sigue siendo tan real y aplicable a tantísimos ámbitos, que no puedo menos de considerarla una de mis mejores lecturas de este año desde ya mismo.

A través de los ojos de Ponyboy, un chico de 14 años de un barrio marginal, podemos ir viendo cómo es su vida y la de sus amigos de la pandilla, de la que forma parte más que nada por inercia. En su vida siempre han existido dos mundos: el de los greasers, a los que pertenecen él y sus amigos, y el mundo privilegiado de los socs. Esta distinción establece una línea insalvable para quienes pertenecen a uno o a otro bando porque están “predestinados” a odiarse sin saber muy bien por qué, simplemente siempre ha sido así. Es duro ser un greaser porque de entrada la gente los condiciona a ser unos fracasados, unos maleantes que siempre andan por la calle metiéndose en peleas y entrando y saliendo de la cárcel por los pequeños delitos que comienzan a cometer desde muy jóvenes. La violencia es una constante en sus vidas y lo aceptan, cada uno a su manera y cada uno por sus motivos particulares, pero Ponyboy se cuestiona todo lo que vive y todo lo que siente, a pesar de que ni él mismo es consciente, y en su historia va plasmando todas sus reflexiones de una manera tan llana y tan simple, que resulta muy difícil no conectar con él a pesar de que casi ninguno tengamos nada en común con sus circunstancias.

Precisamente, uno de los aspectos que más logra calar en el lector es la forma en la que está narrada la novela, que no podía ser más cercana: Ponyboy se dirige directamente a quien está leyendo su historia, contando todo en primera persona y haciendo pequeñas alusiones comunicativas al lector de tú a tú (del tipo “Como te decía”, “Ah, se me olvidaba decirte”, etc). Esta pequeña técnica narrativa parece muy simple pero crea un vínculo tan estrecho que parece que alguien real te esté contando sus problemas reales. Por no hablar del lenguaje que utiliza Ponyboy, que además de ser totalmente acorde con su edad, está lleno de jerga de la calle, expresiones del ámbito delincuencial y muchas palabras que aunque podamos conocerlas, es más bien vocabulario de gente que se mueve en el mundillo marginal (faca, bofia, talego, drags…).

La vida de Ponyboy ha cambiado mucho en los últimos meses cuando sus padres fallecen y su hermano Darry tiene que hacerse cargo de él y de su otro hermano mayor, Sodapop. Los tres hermanos se llevan bien a su manera, pero la relación con Darry cambia inevitablemente al convertirse en la figura paterna de la familia.  Creo que este es el punto que más he disfrutado de toda la novela, porque a pesar de que el tema de la amistad y de la lealtad hacia los amigos es bastante omnipresente, el peso de la familia y su significado está muy desarrollado, con mucha profundidad, y diría que es lo que más me ha llegado al corazoncito. La relación entre los tres hermanos, cada uno con su personalidad tan diferente (el responsable Darry, el encantador Soda y el soñador Ponyboy) es tan adorable y a la vez tan intensa que a pesar de que sólo podemos conocer a Darry y Soda a través de su hermano pequeño, nos hacemos una idea bastante clara de los sentimientos de ambos hacia todo lo que les sucede en unas cuentas escenas en común y con unas cuentas conversaciones entre ellos.

Además, la pandilla que forman todos los demás chicos es también como una especie de familia elegida: Johnny, el chico tranquilo y sensible al que todos consideran como el hermano pequeño al que defender, puesto que la vida ya le está dando demasiados palos; Two-Bit, el graciosillo pasota que no se toma la vida demasiado en serio pero con el que siempre pueden contar; Steve, el mejor amigo de Sodapop, dispuesto a cualquier pelea; y por último, Dallas, un delincuente juvenil profesional, violento y agresivo pero leal y comprometido con el grupo. A todos ellos terminamos conociéndolos con claridad, pero pese a que esta es la historia de Ponyboy, las otras dos figuras centrales son, sin duda, Johnny y Dallas, que no podían ser más distintos como el día y la noche (también físicamente porque el primero es un morenazo de ojos grandes y negros y el segundo es rubio casi platino con los ojos azules y fríos). Las historias personales de ambos son tan conmovedoras como dramáticas y tienen tanta influencia en lo que les va sucediendo a la largo de la novela, que terminan por convertirse en personajes clave con los que se relaciona Ponyboy para su propia evolución.

Por otra parte, la trama gira en torno a los acontecimientos que tienen lugar después del encuentro de Pony y Johnny con dos chicas socs en un autocine, algo que no sienta nada bien a sus novios, que esperan a que los dos chavales se encuentren solos para ajustar cuentas. Sin embargo, en el enfrentamiento que debería haber sido una pelea rutinaria más, algo sale mal, y Pony no duda un segundo en huir con Johnny, porque como decía, la amistad es uno de los pilares de “Rebeldes”. Tras recurrir a la ayuda de Dallas, quien tiene un sentimiento sobreprotector hacia Johnny, ambos chicos comienzan una “aventura” como prófugos, intentando vivir con las consecuencias de lo que ha ocurrido. A partir de este momento todo el ritmo de la novela se acelera y empiezan a suceder cosas que nos revelan los sentimientos de cada uno de los personajes sin evidenciarlos, pero mostrándonos sus miedos, sus aspiraciones y sus inseguridades.

En general, la evolución de Ponyboy es redonda en más de un sentido porque no sólo se trata de su paso a la madurez sin que haya cumplido un solo año más (de hecho toda la novela transcurre en lo que calculo que son unas 3 semanas, pero los acontecimientos son muy drásticos, por decirlo de algún modo), sino también su cambio personal y emocional respecto a todo lo que le rodea y su forma de ver la vida. Siendo un chico soñador e inteligente, extraña un poco que se conforme en cierto modo con esa vida de rivalidades entre bandas callejeras sabiendo que hay algo más, pero por otra parte te hace comprender su punto de vista y el por qué de ese supuesto “conformismo”, de manera que toda la novela es un continuo tira y afloja de Ponyboy entre ese “saber lo que hay y querer algo más”.

Y por supuesto, la idea central de la novela es la crítica social presente en toda la novela: la marginación social o la exclusión por clases sociales, la violencia gratuita entre bandas, la delincuencia juvenil predestinada para los chavales con menos recursos, la ausencia de aspiraciones o la falta de un futuro mejor y esperanzador. Son temas tan actuales como lo fueron en su momento para la época en que la Susan E. Hinton decidió contar la historia de Ponyboy como podría haber sido la historia de cualquier otro chico en sus mismas circunstancias. El ambiente desesperanzador y pesimista en el que se mueven estos chicos y su forma de afrontar los obstáculos con los que parten de base por pertenecer a determinada clase social son verdaderos temas de reflexión que se pueden extrapolar a cualquier tipo de división (por clase social, por etnia, por raza, por religión, por poder adquisitivo…) y que desde luego ni están superados ni parece que vayan a estarlo a corto plazo. Así que el sabor agridulce que me deja “Rebeldes” de principio a fin sólo puedo achacarlo a que, pese a ser ficción, podría ser una historia real y totalmente actual.


Creo que queda todo dicho: es posible que tenga esta novela idealizada desde hace mucho tiempo pero no me siento culpable: tanto la historia como los personajes lo merecen. He disfrutado cada página de este clásico juvenil atemporal desde la primera frase a la última (además no es en sentido figurado y si lo habréis leído, me entenderéis). Esta historia te remueve algo por dentro, hace que te emociones y te indignes a partes iguales, hace que abras los ojos antesinjusticias sociales de las que a lo mejor no siempre somos conscientes y hace que quieras cambiarlo. Las emociones y los sentimientos están en cada palabra que suelta el protagonista en su relato y la sencillez cala de una manera tan personal que realmente Ponyboy Curtis parece un chico real contándonos sus problemas reales.

Curiosidades de la novela

La autora Susan Eloise Hinton escribió Rebeldes, su primera novela, con sólo 17 años y tras publicarla y cosechar un gran éxito volvió a repetir la experiencia con La ley de la Calle, de temática similar. Ambas fueron adaptadas a la gran pantalla por Francis Ford Coppola, convirtiéndose en clásicos del cine de los 80. Sin embargo, ese éxito no ayudó demasiado a Hinton, que durante años la presión pudo con ella y sufrió un bloqueo de escritora muy fuerte por miedo a que sus próximas obras no estuvieran a la altura.

*Por ultimo, gracias infinitas a Loqueleo (Grupo Santillana) por haberme enviado un ejemplar de esta maravilla entre los clásicos, que ya me sentía hasta mal por no haberlo leído hace años.

¿Habéis leído este clásico juvenil?

¿Os gustan las novelas sobre jóvenes con problemas?

lunes, 24 de julio de 2017

ENTREVISTA Laura Tárraga

¡Muy buenas! Hoy comienza la #SemanaAutopublicados y dado que hace mucho que no os traía una entrevista, he pensado que sería buena idea que conocierais a una de mis autoras preferidas: LAURA TÁRRAGA.
Esta joven autora nacida en Alcoy en 1994, autora publicó su primera novela “Infortunium. Guardiana de Almas” en mayo de 2016, en autoedicón, y unos meses más tarde, “Infortunium II. Salvadora de Almas”, en noviembre de ese mismo año. Es increíble lo mucho que ha crecido en apenas un año y lo rápido que ha se ha dado a conocer en varias esferas, pero está claro que todo es fruto del puro esfuerzo y la ilusión que le pone a todo. No contenta con haber acabado con las existencias de la primera edición de Infortunium, en mayo de este año decidía reeditar la bilogía en un único tomo y ofrecer a los lectores también la versión en digital a través de la plataforma Amazon.
Con este lavado de cara, la Bilogía Infortunium sigue en varios tops de ventas y cualquiera que lo lee, queda maravillado por la complejidad de la historia que ha creado Laura Tárraga, además de habernos regalado a su carismática protagonista Azel. Como siempre está dispuesta a interactuar con sus lectores, no ha dudado en querer ser parte de esta semana tanto desde su faceta de autora como desde su faceta de lectora. Y yo le agradezco muchísimo su amabilidad a Laura por haber querido contestar a mis preguntas, que reconozco que no siempre son fáciles.
¡Allá van!
Empezamos con la pesadilla de todo escritor: la hoja en blanco. ¿Has tenido que enfrentarte alguna vez a este problema tan temido? ¿Tienes algún truquillo que te haga solucionarlo?
He tenido problemas para enfrentarme al inicio de algún capítulo para saber cómo llegar al punto que quería abarcar, pero no suelo tener problemas de creatividad en cuanto a crear historias nuevas, siempre estoy anotando posibles ideas.
¿Tienes alguna manía o rareza o secreto inconfesable como escritora? ¿Algún ritual a la hora de escribir o empezar o terminar una novela, que quieras confesar?
Tengo la manía de escribir al menos 600 palabras por día, si no llego a ese número me frustro muchísimo. Alguna manía a lo mejor es que me gusta bastante comer piruletas o cualquier dulce mientras escribo y que soy de las que necesitan silencio para poder concentrarse. Cuando termino una novela me gusta mirar por redes sociales cuál fue el día que empecé a escribirla :’)
¿Recuerdas algún consejo que te haya dado otr@ autor@ que te haya resultado súper útil para ti personalmente?
Sí, pero no para escribir, sino para quererme a mí misma como autora. Gema Bonnín un día me habló para decirme que no me machacara tanto en cuanto a mi percepción con mis primeras novelas, porque si me avergonzaba era porque veía un cambio positivo a posteriori y eso me hacía mejor escritora. Si no sentía ese cambio era porque, en realidad, no había avanzado en cuanto a estilo, o no habría aprendido nada de la anterior publicación.
¿Qué consejos darías tú según tu experiencia a la hora de enfrentarte a una historia?
Que no tengan pereza de revisar, corregir y modificar cosas de la historia una vez esté finalizada (y yo también debería aplicarme más el cuento), porque la pereza es grande. Cuando acabas aún tienes un borrador en tus manos, aún se pueden hacer muchos cambios y mejorar la historia.
¿Hay alguna escena, o tipo de escenas, que te cueste escribir especialmente? ¿O algún tipo de pasaje (descripciones, sentimientos, situaciones…) que te resulte complicado transmitir?
Las escenas de peleas o luchas, soy muy torpe describiéndolas —y lo mismo me pasa con las de sexo—, suelo usar el típico comodín de: empieza la lucha *fundido en negro* ya ha acabado la lucha/escena de sexo.
Yo soy una lectora muy visual, y siempre sin darme cuenta acabo poniendo caras conocidas a los personajes según leo. ¿Te ocurre lo mismo al escribir o antes de empezar a escribir? Es decir, ¿tienes modelos mentales para la apariencia o la personalidad de tus personajes?
Pues no me ocurre muy a menudo, pero resulta que el nuevo proyecto que tengo entre manos surgió a raíz de ver unas fotos en Pinterest de unas personas (no sé si son modelos o qué) y sus caras me transmitieron esa historia que yo quería contar, así que ahora tengo sus fotos de fondo de pantalla para verles y motivarme a escribir su historia.
Si tuvieras delante a una persona más o menos de tus mismas características (edad, gustos de películas, etc.) pero a la que no le gustara leer, ¿qué libro le recomendarías para que disfrutara y que se enganchara en la lectura?
La trilogía “Amor y Virtud”(*), creo que le puede gustar a todo el mundo porque no es la típica novela a la que estás acostumbrado, así que es muy posible que se enganchara y quisiera seguir con las historias.
(*) "Amor y Virtud” es el título de la trilogía escrita por Rolly Haacht, que también coincide con el título de la primera novela.
No sé si alguna vez te lo has planteado, pero últimamente está “resurgiendo” el método de escribir a cuatro manos (con coautor/a). Si te “obligaran” a escribir a cuatro manos ¿hay algún autor o autora que con quién crees que serías compatible?
Uff, para que eso ocurriera la historia no podría habérseme ocurrido a mí, porque yo soy muy de mi idea y me costaría mucho ceder ante las ideas de mi coautor. Además no sé si podría escoger a alguien, pero sí que me gustaría escribir junto a alguien —físicamente— para compartir trucos, experiencias, nervios e inseguridades —y fangirlear, eso es muy importante para mí—.
La verdad es que a mí misma me resulta imposible encajar tus novelas en un género en concreto, porque son más bien una mezcla de géneros, pero sí que tienen un componente de ciencia ficción, futuristas o de realidad alternativa, por así decirlo, pero ¿te has planteado alguna vez probar con algún otro género? Incluso se me ocurre, ¿llegarías alguna vez a mezclar géneros con tu zona de confort?
De hecho el nuevo proyecto tiene su base en un acontecimiento histórico y el mundo en el que se coloca, a pesar de ser un futuro inventado e incierto, parece que ha retrocedido hasta la época. Ahora estoy viendo la serie de “El cuento de la criada” (no me matéis, luego leeré el libro) y la verdad es que me recuerda mucho a ese mundo, que aparenta estar en los años 50 y están en la actualidad.
Siendo autopublicada, o trabajando en coedición, ¿cuáles son los mayores obstáculos que estás encontrando para llegar a nuevos lectores?
La verdad es que no tengo un obstáculo como tal que me impida llegar a nuevos lectores, la verdad es que con la reedición hay bastantes personas que se están lanzando a leer la historia, ya sea en digital —que son la gran mayoría— o en físico. Gracias a la suerte que estoy teniendo y a la gente maravillosa que recomienda mi historia, la verdad es que no puedo quejarme.
Hace relativamente poco que se publicó tu primera novela, si no me equivoco en mayo de 2016 y en algo más de un año, ya tienes la bilogía publicada, una reedición recién salida y varios proyectos en camino, ¿pero cuáles son las dificultades que te has encontrado tú personalmente a la hora de publicar?
Mi mayor dificultad siempre ha sido el dinero, no es un método barato (al menos yo que quiero ponerle mucho mimo, mucho detalle y mucha calidad). También, tal vez, que hay muchos perjuicios hacia los autopublicados y que mucha gente se echa para atrás al enterarse, tal vez por eso lo mejor que pude hacer fue publicar primero junto a Círculo Rojo, porque parecía que si había una editorial detrás la cosa cambiaba (aunque fuera de autoedición).

TAG Rapidísimo
La típica: estás en una isla desierta indefinidamente, ¿qué 3 libros te gustaría tener allí contigo para leer y releer?
"Sueños de piedra", "Harry Potter y el Cáliz de fuego" y el último de Zafón(*), que por tiempo no sería.
(*) ”El laberinto de los espíritus” de Carlos Ruiz Zafón
Personaje literario con el que te sientes muy identificada.
En su día me sentí muy identificada con Tris de la saga Divergente —no sé ahora cómo estaría la cosa jaja—.
Palabra favorita o con significado especial para ti.
Dépayser (salir de tu zona de confort)

Personaje que hayas creado al que le tengas un especial cariño.
Ahora le tengo mucho cariño a G. un personaje del nuevo proyecto. Es muy cabezota y sarcástica y me encanta.
Si pudieras elegir una historia para poder vivir en primera persona, ¿cuál sería?
Harry Potter, obviamente.

Más sobre la autora
Os dejo su página web, su canal de Youtube y sus redes sociales, en las que además de ser muy activa, siempre tiene algo que contar.

Canal de Youtube: Laura Tárraga
Twitter: @LauraTarraga4
Instagram: @lauratarraga4

Novelas de Laura Tárraga reseñadas en el blog
http://enmitiempolibro.blogspot.com.es/2016/12/resena-infortunium-guardiana-de-almas.htmlhttp://enmitiempolibro.blogspot.com.es/2017/01/resena-infortunium-ii-salvadora-de-almas.html

¿Conocíais a esta autora?
¿La daríais una oportunidad a sus historias?

jueves, 20 de julio de 2017

RESEÑA La Isla de las Promesas




Autora: Raquel Arias Suárez

Editorial: Romantic Ediciones, 2017

Ebook, 322 págs.

Autoconclusivo

Género: Romántica, Histórica


Londres, 1874. Lady Elizabeth, es la única hija del Conde de Abbeyford, un hombre cruel y resentido que habita en la isla de Barbados, donde gobierna con dureza su hacienda azucarera. Un accidente dará la oportunidad a Elizabeth de tomar las riendas de la hacienda y su vida.

Pero querer hacerse valen en una tierra de hombres no será fácil. Se topará con la oposición de todos cuantos la consideran una inútil damisela. Deberá demostrar que es capaz de manejar los asuntos de la hacienda, aun tropezando con el odio del capataz y del administrador, e incluso de su propio padre, que se opone a su presencia allí.

Por fortuna tendrá aliados en su labor mientras descubre que la isla guarda secretos que jamás imaginó. Un inesperado encuentro con uno de los empleados de su padre, Ryan Taylor, le demostrará que no todos los hombres la creen incapaz, y le enseñará que una promesa puede cambiarlo todo.


Detrás de esta preciosa portada se encuentra una bonita historia que llevaba meses queriendo leer. No conocía a su autora y no tenía ningún tipo de referencia de otras reseñas o por redes sociales. Simplemente me llamó mucho la atención y sentía mucha curiosidad por ver qué descubría lanzándome un poco a ciegas, porque lo único que tenía claro es que se trataba de una novela ambientada a finales del siglo XIX en las colonias inglesas, un ambiente sureño que siempre me ha atraído muchísimo y que me parece uno de las ambientaciones más románticas que puede haber para una historia.

Bien, pues lo primero que me sorprendió, y para bien, fue la narración. No sé por qué ni me había planteado que podría tener ese estilo, quizás porque siempre esperas que una novela escrita en la actualidad, esté escrita de forma actual. Pues no. La autora escribe con una delicadeza y una elegancia que parecen sacadas directamente del siglo que está reflejando. Es una maravilla y me parece algo muy admirable lo complicado que tiene que ser cambiar ese chip de expresiones actuales y centrarse en jugar con el lenguaje sutil y sofisticado que se empleaba por entonces, y que hoy en día sólo podemos encontrar en las novelas costumbristas de la época. Resalto esto porque es una de las cosas que más me han gustado y hacía mucho que no me encontraba con algo así (sin contar obviamente las novelas clásicas).

Su segundo punto fuerte y con lo que he disfrutado un montón es la ambientación. Ya que la novela comienza con Elizabeth en Londres, creí que veríamos algo más de esa ciudad victoriana, pero la verdad es que no se entretiene mucho en este aspecto y rápidamente montamos en el barco rumbo al nuevo mundo y toda su cultura exótica de las colonias.

A grandes rasgos, la historia tiene mucha potencia y sobre todo remarca un continuamente elemento: las mujeres. En este sentido en muy feminista no sólo por el motor de la historia (la protagonista Elizabeth que debe demostrar que sabe y es capaz de llevar una hacienda mejor y más justamente que cualquier hombre) si no por todos los pequeños matices que va introduciendo en muchos casos, como en conversaciones con hombres de su entorno (machistas pero acordes con su época y con otros adelantados a su tiempo y más igualitarios) o también por el resto de mujeres que aparecen en la historia como su madre, su tía o su doncella. Este es uno de los mejores aspectos que tiene la novela porque a pesar de transcurrir hace casi siglo y medio, se puede ver su pretensión de ir más allá de simplemente un “bueno, es que las cosas eran así y ya está”. No, seguro que en su momento también hubo inconformistas, como en todas las épocas y así es como hemos avanzado.

La protagonista Elizabeth es un claro ejemplo de ello: mujer prometida con un ser al que prácticamente desprecia y obligada por su padre desde la distancia a llevar una vida que no desea con quien no desea. El destino quiere que antes de condenarse a la infelicidad, su vida cambie cuando el administrador de la hacienda en la que nació y se crió siendo niña, le pide que vaya a ayudar a su padre tras una terrible caída que lo deja postrado en cama. En parte por retrasar un poco su inevitable compromiso y en parte por regresar al que fue su hogar en la infancia, decide irse sola, con la única compañía de su doncella y llevando la contrario a todos los que se burlan de ella por querer hacerse cargo de la hacienda y mejorar las condiciones de vida de sus braceros en los campos de azúcar. Aunque la novela se refiere a una época en la que la esclavitud ya está abolida, quedan muy bien reflejadas las desigualdades que por supuesto sigue habiendo entre trabajadores y terratenientes y cómo Elizabeth, desde su desventaja de ser mujer, quiere igualar las cosas un poco para todos, sin importar condición ni género. Y otros personajes femeninos reseñables pero que quedan un poco en la sombra como son su tía (una pionera sufragista que acepta su soltería con naturalidad y fuerza) y su doncella (una chica que se ha dedicado toda su vida a servir pero con los mismos sueños y aspiraciones que una chica de su edad); ambas son personajes que salen poco pero que quedan muy bien definidos.

Desde luego, aquí también hay personajes odiosos típicos de cualquier novela de Dickens, que odian al mundo por el mero placer de odiar y las consecuencias las acaban pagando quienes no tienen culpa de nada. En el caso de Elizabeth, los hombres que la rodean y que tienen decidido su destino son todos despreciables, pero como esa era la intención de la autora: buen trabajo. Empezando por su padre, quien es la causa de que ella viaje a la hacienda debido a su mal estado de salud, y siguiendo por algunos de sus empleados, que creen que pueden manejarla a su antojo y cuando se dan cuenta de que no, pues eso, se dedican a odiarla y a amenazarla. Todo este odio que parece gratuito, en realidad queda muy bien insertado en la historia porque poquito a poco vamos conociendo retazos del pasado, de una historia truculenta que nadie quiere contar a Elizabeth y que vamos conociendo a medida que ella va investigando sobre su propio pasado. Estos elementos que van desde los sueños hasta las conversaciones con gente de su infancia, le añade un toque de misterio muy sutil de verdad te empuja a querer saber qué fue lo que pasó en aquella isla antes de que Elizabeth volviera a Londres en vez de criarse con su padre en la hacienda.

En cambio, y creo que esto es lo que ha hecho que la novela me haya gustado pero no me haya encantado, es que el otro pilar fundamental de la novela me ha fallado por completo desde el principio: la historia de amor. En primer lugar porque no me esperaba que una historia de estas características fuera a tener un instalove tan evidente desde el primer párrafo en que se conocen los predestinados (si no lo queréis leer, aunque no vienen nombres, por si acaso os lo oculto en spoiler—Lady Elizabeth —saludó mientras se inclinaba levemente—, es un placer conocerla. // —También lo es para mí —respondió ella mientras intentaba ignorar el calor que sentía en sus mejillas, que parecían incendiadas. La sangre se agolpaba en ellas fruto del gran cataclismo que había tenido lugar en su interior.Fin de spoiler.) Para mí este párrafo supuso un antes y un después en la novela, que también es verdad que sucede bastante avanzada ya la historia. Pero creí que iba a ser cosa de conocerse más, de comprenderse y de ayudarse mutuamente. Pero según lo he interpretado yo, no ha sido el caso y me ha cojeado muchísimo cada vez que ambos personajes interactuaban porque se veía que estaban predestinados pero no me transmitían el por qué, ya que tampoco tienen tantas escenas juntos ni su relación va evolucionando, simplemente se enamoran. Me ha dado mucho coraje porque creo que lo que ha supuesto un punto fuerte en el resto de la trama como es su estilo clásico ha sido precisamente lo que ha hecho que no me gustara la parte romántica, porque está sacada directamente de los romances clásicos cuando podía haber sido algo más pasional o menos convencional en ese sentido.


En general, es una lectura que se disfruta muchísimo dejándose llevar por la narración, porque la forma en la que está escrito fluye de una forma muy tranquila para contarnos una historia que seguramente ya hayamos visto o leído pero entretiene de igual forma. Para mí, ha primado más la parte histórica, con ganas de ser feminista y de mostrarnos otra parcela más en la que las mujeres no éramos aptas: tener gente trabajando bajo nuestro mando. Una pena que su otra mitad romántica no me haya terminado de convencer del todo porque si bien me gustan los clásicos, en las novelas actuales espero siempre algo más para las relaciones entre personajes.

*Muchísimas gracias a Romantic Ediciones por haberme proporcionado un ejemplar de la novela.

¿Conocíais esta novela o a su autora?

¿Os gustan las novelas de época?